20 de febrero de 2018

¿Te imaginas un video que pueda cambiar la vida de los jóvenes?

En Centros de Integración Juvenil y el Instituto Mexicano de la Juventud queremos escuchar a los jóvenes, queremos verlos y conocerlos por sus experiencias y actitudes saludables; queremos aprender de ellos reconociendo cómo influyen positivamente en el bienestar común. ¿Te animas a ser nuestro próximo influencer?

¿Te gustaría hacer #match con chav@s como tú y difundir mensajes saludables?


¡Participar es muy fácil! Hazlo de manera individual o en grupo. Acepta el #challenge. Invita a tu #BFF (mejor amig@)

¿Qué buscamos? Una propuesta de video donde promuevas estilos de vida saludable entre los jóvenes, con base en la información y la reflexión para tomar decisiones.

Participa en nuestro Concurso Nacional 2018 “PrevenTubers: Dale play a tu salud”, mediante un video donde muestres las formas en que te diviertes sanamente. Utiliza tu creatividad para su producción y la difusión de en redes sociales. El concurso está dirigido a jóvenes mexicanos de 12 a 29 años de edad y solo necesitas cualquier dispositivo (cámara, celular, tablet, dron, etc.) para grabar tu creatividad y liderazgo.



Conoce más sobre nuestra convocatoria en https://goo.gl/19VRr3 No olvides suscribirte a los canales de YouTube de Centros de Integración Juvenil y del Instituto Mexicano de la Juventud. Tienes hasta el 23 de julio de 2018 para registrar tu propuesta.

30 de noviembre de 2017

Acción voluntaria, previniendo y transformando comunidades

"Los voluntarios: primeros en actuar. Aquí. En todas partes"ONU,2017

El voluntariado es una forma de participación para el cambio social; su acción se reconoce de manera individual y colectiva resaltando su interés en el desempeño de una labor solidaria para la transformación de la sociedad desde el convencimiento de que su esfuerzo contribuye a la creación de un mundo mejor sin fines de lucro. 

Cada día miles de personas se ofrecen como voluntarios para participar en su propio crecimiento visibilizándose la participación juvenil mediante acciones de carácter altruista y solidario, que se llevan a cabo a través de organizaciones y con apego a programas o proyectos concretos (Yubero, S; Larrañaga, E y Serna, C, 2011). De acuerdo con el V informe sobre el estado del voluntariado en el mundo (2011), los voluntarios suman 140 millones de personas, representando el 44% de la mano de obra de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC).


En homenaje a esta acción, la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 40/212 decreta el 5 de diciembre como el Día Internacional de los Voluntarios (DIV), invitando a los gobiernos a celebrarlo todos los años y exhortándolos a adoptar medidas para que se cobre mayor conciencia de la importante contribución de los voluntarios, estimulando así a más personas en todas las condiciones sociales a ofrecer sus servicios, tanto en su país como en el extranjero (ONU, s/f).

En el marco del DIV se ha enfatizado la contribución estratégica de los voluntarios hacia el logro de los Objetivos para el Desarrollo Sostenible: combatir la pobreza, el hambre, la enfermedad, el analfabetismo, la degradación medioambiental y la discriminación hacia las mujeres.


Para la organización y conmemoración colaboran, la organización de las Naciones Unidas (ONU), gobiernos, organizaciones de voluntarios, medios de comunicación o del ámbito académico, fundaciones, el sector privado, grupos religiosos, así como instancias deportivas y recreativas, representando una oportunidad de trabajo conjunto para las organizaciones y para los voluntarios en proyectos y campañas, promoviendo sus contribuciones para el desarrollo económico y social tanto a nivel local como nacional e internacional.

Este año, la ONU reconoce los esfuerzos voluntarios en todo el mundo, y en particular, de los voluntarios que brindan apoyo en momentos de inestabilidad, desastres y crisis humanitarias y lanza la campaña: “Los voluntarios: primeros en actuar. Aquí. En todas partes”, con el objetivo de mostrar que el voluntariado desempeña un papel crucial en tiempos de crisis en todo el mundo, a pesar de los riesgos de seguridad que a menudo afrontan.


Centros de Integración Juvenil, A. C. (CIJ) se suma a este reconocimiento para visibilizar la contribución de más de 9 mil voluntarios quienes se constituyen como elemento clave para el desarrollo de los programas sustantivos con los que anualmente se atiende a nueve millones de personas; las y los voluntarios proporcionan atención a la mitad de estos usuarios de servicios institucionales.

En CIJ, la colaboración ciudadana y voluntaria de la comunidad se ubica con un rol estratégico en escuelas, centros de trabajo, empresas y otros espacios comunitarios, quienes se habilitan para multiplicar las actividades de los programas institucionales en su entorno inmediato, en función de su edad, ocupación, habilidades, oficio o perfil profesional. De esta forma, se moviliza el capital social mediante un trabajo en red que fortalece estilos de vida saludable libres de adicciones.

Tomando como referencia el 5 de diciembre: Día Internacional de los Voluntarios; del 4 al 8 de diciembre se realizará la campaña en las diferentes redes sociales de voluntarios denominada Acción Voluntaria con el slogan “Acción voluntaria, previniendo y transformando comunidades”, a fin de reconocer y visibilizar la participación de las y los voluntarios de las 117 Unidades Operativas CIJ.


Si te interesa ser parte de nuestra Red de Voluntarios en CIJ y conocer qué es lo que realiza, te invitamos a visitar el sitio http://www.voluntarios.cij.gob.mx, nuestras redes sociales en Facebook e Instagram y en Twitter o  visita cualquiera de nuestras unidades ubicadas en todo el país.
L.T.S. Alma Delia Nava Gutiérrez
Departamento de Movilización Comunitaria


Referencias
Organización de las Naciones Unidas (s/f). Día Internacional de los Voluntarios, de diciembre. Recuperado de http://www.un.org/es/events/volunteerday/background.shtml

Programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU) (2011). V Informe sobre el estado del voluntariado en el mundo. Recuperado de www.undp.org/content/dam/undp/library/corporate/.../SWVR2011_Spanish_Full.pdf

Yubero, S, Larrañaga, E y Serna, C. (2011).  Conducta altruista e identidad del voluntariado: claves psicosociales para su formación. Boletín Informativo de Trabajo Social - ISSN 1578-9578. La Mancha: Universidad de Castilla. Recuperado de https://previa.uclm.es/bits/sumario/03.asp

1 de septiembre de 2017

10 de septiembre, Día Mundial para la Prevención del Suicidio

Tristeza recurrente, falta de energía y escaso interés por las actividades cotidianas son algunas señales de alerta relacionadas con la ideación o la intención suicida. Es importante identificarlas y atenderlas oportunamente, sobre todo en niñas, niños y adolescentes.

¿Qué es el comportamiento suicida?
La Organización Mundial de la Salud (OMS, 2003) ubica al comportamiento suicida en la tipología de la violencia autoinfligida. Este comportamiento abarca pensamientos, intentos y actos suicidas, además de autolesiones. 

El suicidio es un acto violento que va desde la ideación, en sus diferentes expresiones, hasta el suicidio propiamente dicho, pasando por las amenazas, los gestos y los intentos de quitarse la vida. La presencia de cualquiera de estos indicadores debe considerarse como una señal de riesgo.

En mayo de 2013, la 66.ª Asamblea Mundial de la Salud adoptó el primer Plan de Acción sobre Salud Mental que propone reducir, para 2020, en 10 por ciento la tasa de suicidio en los países miembros.

En este entendido, la OMS fomenta compromisos, lineamientos y estrategias para evitar el sufrimiento y las pérdidas humanas vinculadas con el suicidio; a fin de concientizar a la población sobre el tema, instituyó al 10 de septiembre como el Día Mundial para la Prevención del Suicidio. 

Panorama general del comportamiento suicida
A nivel mundial, el suicidio provoca casi la mitad de las muertes violentas registradas (cerca de un millón de víctimas al año), 50 por ciento en hombres y 71 por ciento en mujeres. La ingesta de plaguicidas, el ahorcamiento y el uso de armas de fuego se encuentran entre los medios más utilizados (OMS, 2014).
En el mundo, más de 800 mil personas mueren cada año por suicidio.
Ésta es la segunda causa de muerte en personas
de 15 a 29 años de edad (OMS, 2014).
En México, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) recopila y presenta tendencias actuales, con especial atención en la población juvenil, por ser el grupo etario que registra incrementos significativos en el comportamiento suicida. 

La siguiente información corresponde al Reporte Estadístico Nacional 2016 (INEGI, 2016):
  • Del 2000 al 2014, la tasa de suicidios se elevó de 3.5 a 5.2 por cada 100 mil habitantes. Ocho de cada 10 suicidios (80.2%) fueron consumados por hombres y dos por mujeres (19.8%). 
  • Campeche (10.2%), Aguascalientes (8.6%), Chihuahua (8.4%) y Yucatán (8.4%) son las entidades federativas que presentan mayor tasa de suicidios.
  • El 40.2 por ciento de los suicidios corresponde a personas de 15 a 29 años de edad. En este grupo etario, la tasa alcanza 7.9 suicidios por cada cien mil jóvenes.
  • La Secretaría de Salud registró dos mil 292 ingresos a servicios de urgencias por lesiones autoinfligidas.
Factores que aumentan la probabilidad de un suicidio
Diversas variables de tipo biológico, psicológico y sociocultural interactúan para que se presente un comportamiento suicida en la población infantil y juvenil (OMS, 2006). Como factores que predisponen o aumentan la probabilidad de ideación, planeación, intento y suicidio, destacan los siguientes:
  • Depresión, abuso de sustancias y problemas emocionales, conductuales y sociales.
  • Pérdida de relaciones románticas, escasa habilidad para hacer frente a problemas académicos y tensiones de la vida, baja autoestima y conflictos de identidad sexual. 
  • Deterioro de la dinámica familiar y conflictos o eventos como el divorcio de los padres, que pueden ocasionar sentimientos de desesperanza y pérdida de control, sobre todo en el caso de los niños. 
  • Entre los adolescentes, el comportamiento suicida (fatal y no fatal), se asocia frecuentemente con un trastorno psiquiátrico, muchas veces no reconocido o sin tratar: más de 90 por ciento de las y los adolescentes que mueren por suicidio sufría un trastorno psiquiátrico del estado de ánimo o abusaban de drogas en el momento de su muerte. Resalta que más de la mitad había padecido un trastorno psiquiátrico durante al menos dos años previos (OMS, 2003), mismo que coexistía con otras conductas de riesgo para la salud como comer en exceso, abuso de alcohol u otras drogas, portación de armas y prácticas sexuales de riesgo (Sofronoff, Dalgleish, & Kosky, 2005).
  • Un intento previo de suicidio constituye el factor de riesgo más importante de suicidio para cualquier persona (OMS, 2014).
Entre los factores asociados con el sistema social y de salud figuran el fácil acceso y la disponibilidad de los medios utilizables para suicidarse; el sensacionalismo de los medios masivos de comunicación al respecto; las dificultades para tener acceso a los servicios especializados de atención; así como la estigmatización de quienes buscan ayuda por comportamientos suicidas, problemas de salud mental o consumo de sustancias psicoactivas. 

Un estudio con 12 mil 424 estudiantes de escuelas públicas de nivel medio superior en nuestro país (Pérez et al., 2010) reveló lo siguiente:
  • 47 por ciento de los estudiantes encuestados había tenido ideación suicida en algún momento de su vida. 
  • 9 por ciento de ellos reportó, al menos, un intento de suicidio.
  • El síntoma más reportado: haber experimentado deseos de dejar de existir.
  • La población con sintomatología depresiva tiene cinco veces más probabilidades de tener ideación suicida.
  • El consumo de alcohol, tabaco y otras drogas aumenta la posibilidad de ideación suicida en 60, 30 y 22 por ciento, respectivamente. 
  • El miedo o incertidumbre hacia el futuro incrementa 73 por ciento la ideación suicida.
Estrategias preventivas en CIJ
La OMS emitió una serie de recomendaciones y buenas prácticas para atender esta problemática que se ha incrementado entre la población juvenil. Si bien existen cifras que señalan a las personas mayores de 60 años como el grupo más vulnerable, en los últimos diez años se ha registrado un incremento estadísticamente significativo, a nivel mundial y nacional, entre los adolescentes (OMS, 2014).

En Centros de Integración Juvenil se desarrolló la intervención “Detección temprana y derivación en casos de ideación e intento suicida con hombres y mujeres de 12 a 24 años de edad”, cuyo objetivo es habilitar a personas estratégicas que interactúan con niños y jóvenes, en la identificación temprana de señales de alerta y la derivación oportuna a los niveles de atención correspondientes, a partir de la valoración del nivel de riesgo (OMS, 2006; Heinze & Camacho, 2010). Las señales de alerta que se detectan con la población juvenil, de acuerdo con las recomendaciones de la Guía Clínica para el Manejo de la Depresión (Heinze & Camacho, 2010), son:
  • Cambios repentinos en el estado de ánimo, pasar de la alegría a la tristeza o viceversa.
  • Que dejen de hablar sin causa aparente con familiares y amistades u otras personas con las que antes tenían buena comunicación.
  • Malestares como ganas de vomitar, temblores, dificultad para respirar, palpitaciones sin razón aparente y sudoración excesiva, a causa de la desesperación.
  • Amenazas de hacerse daño e, incluso, de matarse.
  • Que busque medios para suicidarse o que hable de un plan para hacerlo.
  • Conversaciones o escritos sobre la muerte; la persona afirma que sería mejor no vivir o que estarían mejor sin él o ella.
  • Autolesiones (cortarse, golpearse, involucrarse con facilidad en peleas, actividades riesgosas y temerarias).
  • Consumo de alcohol (en patrones excesivos) u otras drogas.
  • Desesperanza (creer que nada vale la pena y que los problemas seguirán).
  • Sentimientos de ira o venganza.
  • Involucramiento en conductas que implican riesgo innecesario o irresponsable.
  • Ideas de que están atrapados y de que no hay una salida.
  • Ansiedad o agitación.
  • Alteraciones del sueño, como no dormir o hacerlo todo el tiempo.
  • Desprenderse de sus pertenencias o despedirse de familiares y amistades.
  • Pérdida de interés en actividades en las que antes participaban.
  • Convicción de que no hay razones para vivir o de que la vida no tiene sentido.
Ante la detección de una sola de estas señales es necesario realizar una valoración del riesgo suicida en la persona que lo presenta, para su canalización oportuna a instituciones especializadas de segundo y tercer nivel de atención a la salud. Es importante mencionar que en las situaciones en las que, además de la ideación y el intento suicida, se identifica el consumo de alcohol, tabaco y otras drogas, se aplica la estrategia de referencia/contra referencia para la atención integral de las personas, en el marco de los derechos humanos y la ética profesional. 

También se cuenta con la intervención dirigida a padres de familia, que busca favorecer la adquisición de recursos protectores ante riesgos asociados con la ideación y el intento suicida en el contexto familiar. Los temas que se abordan en un taller de cuatro sesiones, se ubican en el eje de salud mental: depresión, suicidio y factores de protección (fomento de la autonomía, comunicación empática, solución de problemas y retroalimentación de experiencias). La dinámica del proceso preventivo implica ejercicios prácticos para realizar en la vida cotidiana con los hijos e hijas adolescentes.

Este año, 2017, está en proceso la intervención dirigida a jóvenes de 15 a 18 años de edad, cuyo objetivo es reforzar recursos psicológicos para el manejo de estados emocionales asociados con el desarrollo de trastornos de ansiedad y depresión. Mediante un taller psicoeducativo de tres módulos (12 sesiones en total), los jóvenes son capacitados para identificar sus propios pensamientos y emociones, así como para diferenciar aquellos que son útiles de los que son perjudiciales y pueden facilitar el inicio de un trastorno de salud mental o predisponerlos al abuso de alcohol, tabaco y otras drogas.

Si tiene dudas o requiere orientación de cualquier tipo, no dude en solicitar apoyo especializado. Asista al Centro de Salud más cercano o reciba más información en cualquiera de las Unidades Operativas de CIJ
María del Pilar Reyes Munguía
Departamento de Modelos y Tecnologías Preventivas
Referencias
  • Heinze, G., & Camacho P. (2010). Guía clínica para el manejo de la depresión. En S. Berenzon, J. del Bosque, J. Alfaro, & M.E. Medina-Mora. Serie: Guías Clínicas para la Atención de Trastornos Mentales. México: Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz. Recuperado de: http://www.inprf-cd.gob.mx/guiasclinicas/manejo_depresion.pdf
  • Instituto Nacional de Geografía y Estadística. (2016). Estadística a propósito del Día mundial para la prevención del suicidio (10 de septiembre). Recuperado de http://www.inegi.org.mx/saladeprensa/aproposito/2016/suicidio2016_0.pdf
  • Organización Mundial de la Salud. (2014). Prevención del suicidio: un imperativo global. Resumen ejecutivo. Recuperado de: http://www.who.int/mental_health/suicide-prevention/world_report_2014/es/
  • Organización Mundial de la Salud. (2006). Departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias. Trastornos Mentales y Cerebrales. Prevención del suicidio recurso para consejeros. Recuperado de: http://www.who.int/mental_health/media/counsellors_spanish.pdf
  • Organización Mundial de la Salud (2003). World report on violence and health. Ginebra: Autor. Recuperado de: http://whqlibdoc.who.int/publications/2002/9241545615_chap7_eng.pdf
  • Pérez, B., Rivera, L., Atienzo, E., De Castro, F., Leyva-López, A., & Chávez, R. (2010). Prevalencia y factores asociados a ideación e intento suicida en estudiantes de México. Salud Pública México, 52(4), 324-333. Recuperado de: http://www.scielosp.org/pdf/spm/v52n4/v52n4a08.pdf
  • Sofronoff, K., Dalgleish, L., & Kosky, R. (2005). Out of options: a cognitive model of adolescent suicide and risk-taking. Cambridge:  Cambridge University Press.

Juntos y en casa: Día Internacional de la Paz y el Desplazamiento Forzado

El 21 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Paz. Desde hace casi cuarenta años la Organización de las Naciones Unidas (ONU) conmemora y promueve la paz en esta fecha. Durante este día, el organismo invita a todas las naciones y pueblos a un cese de hostilidades.

Este año, la campaña lleva por nombre “Juntos por la paz: respeto, seguridad y dignidad para todos”, título inspirado en la iniciativa mundial “Juntos”, cuyo objetivo es que los refugiados en cualquier lugar tengan una vida digna y segura. 

El fenómeno del desplazamiento forzado se ha colocado en el foco de la atención mundial, a causa de los recientes conflictos bélicos en medio oriente y, en especial, por la tristemente célebre fotografía de Nilüfer Demir, que retrata a Aylan Kurdi, un niño sirio que murió en las costas del suroeste de Turquía. Él, junto con su familia, se vio forzado a dejar su hogar en Siria, como consecuencia de la guerra. 

El concepto “desplazamiento forzado” hace alusión a las personas que fueron obligadas a escapar de su lugar de residencia habitual por un conflicto armado, situaciones de violencia generalizada, violaciones de los derechos humanos o catástrofes naturales o provocadas por el ser humano; las personas desplazadas se caracterizan por no haber cruzado una frontera estatal internacionalmente reconocida (ONU, 1998). 

En 2016 se registraron 31.1 millones de nuevos desplazamientos forzosos en todo el mundo, lo que equivale a una persona huyendo de su comunidad cada segundo. De esa suma, 6.9 millones de desplazamientos fueron causados por conflictos bélicos y violencia (Internal Displacement Monitoring Centre [IDMC], 2017). 

En México, durante 2016 se presentaron 23 mil casos de desplazamiento forzoso a causa de la violencia (IDMC, 2017). De acuerdo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH, 2016), más de 310 mil personas han sufrido este destino desde el año 2009; la principal razón de este fenómeno es el narcotráfico: la lucha entre cárteles rivales y el combate de las fuerzas armadas contra estos grupos. Todo esto genera un clima de inseguridad insostenible para muchas familias que prefieran dejar atrás sus hogares o enviar a algunos de sus miembros lejos para salvaguardar su integridad y su vida (Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos [CMDPDH], 2017). 

El problema alcanza al menos a 12 estados, Michoacán es el más afectado: al menos 10 mil personas de esa entidad iniciaron su éxodo durante 2016; le siguen Sinaloa con 4 mil 200 desplazados; Chihuahua, con 4 mil 700; y Guerrero con mil 700. Veracruz, Durango, Tamaulipas y Chiapas también se inscriben en esta lista. En algunas comunidades, el desplazamiento ocurre de forma masiva; por ejemplo en Huixiopa, localidad en el municipio de Badiraguato, Sinaloa, se registró un éxodo en el que 96 por ciento de la población huyó de su comunidad (CMDPDH, 2017).

Detrás de todas estas cifras hay historias de familias, de personas con nombre y apellido, con miedo e incertidumbre, con tristeza. Miles de historias pueden contarse, el desplazamiento forzado es una grave consecuencia de la violencia generada por el narcotráfico. El 21 de septiembre es el Día Internacional de la Paz y este año centra sus esfuerzos en la lucha por el respeto, la seguridad y la dignidad de los refugiados; la conmemoración es una invitación a contribuir a aliviar el pesar de estas personas y a no olvidarnos de los mexicanos que sufren este mal. 
Cuauhtémoc Muñoz Ruiz 
Departamento de Investigación Clínica y Epidemiológica
Referencias

  • Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos. (2017). Desplazamiento Interno Forzado en México. Recuperado de http://cmdpdh.org/temas/desplazamiento-interno/ 
  • Comisión Nacional de los Derechos Humanos. (2016). Informe Especial Sobre Desplazamiento Forzado Interno en México. Recuperado de http://www.cndh.org.mx/sites/all/doc/Informes/Especiales/2016_IE_Desplazados.pdf
  • Internal Displacement Monitoring Centre. (2017). Miniglobal report on internal displacement 2017. Recuperado de http://www.internal-displacement.org/global-report/grid2017/pdfs/2017-IDMC-mini-Global-Report.pdf
  • Organización de las Naciones Unidas. (1998). Principios rectores de los desplazamientos internos. Recuperado de http://www.acnur.org/fileadmin/scripts/doc.php?file=fileadmin/Documentos/BDL/2001/0022